Las fiestas de hace doscientos años

(Curiosidades para contar una noche de feria con lluvia)

        Empezaremos diciendo que los Patronos de Abarán en este tiempo eran Ntra. Sra. de la Concepción y San Martín. Existe un curioso documento en nuestro Archivo Municipal que publicamos al final, en el que aparecen las fiestas que se celebraban en los últimos años del siglo XVIII. Aunque en este documento aparece únicamente como Patrón San Martín, hay otros en los que aparece también Ntra. Sra. de la Concepción. A la vista del citado documento apreciamos la celebración del día de San Cosme y San Damián. No podemos decir una última palabra respecto a la cuestión de si el culto a San Martín fue anterior o posterior al de los Santos Médicos. Documentalmente, en el inventario de los bienes que la Orden de Santiago poseía en los pueblos del Valle de Ricote en 1508 y en la relación de imágenes que había en el Altar Mayor de nuestra Iglesia, se encuentra una de San Martín, Papa y Mártir como segundo Patrono de esta villa. Por otra parte, el culto a los Santos Médicos aparece documentado en 1596 por vez primera, en el libro de Pías Memorias del Archivo Parroquial; concretamente en la "manda" de Leonor de Molina, mujer de Cosme Juan de Duran. Ya D. Juan Sáez nos hablaba de esto en anterio­res Programas. Estos citados son los documen­tos más antiguos respecto a este tema que hemos encontrado hasta ahora. El patronazgo de los Santos Médicos data de principios del siglo XIX. Debido a las enfermedades, sobre todo, al cólera, que azotaron nuestra tierra en este tiempo, el culto a San Cosme y San Damián fue en auge. Prueba eficiente de esto es la construcción de la segunda ermita bajo su advocación en 1838. El culto a San Martín, por el contrario, fue decreciendo hasta quedar reducido a una Misa en su día (12 de Noviembre) para evitar las heladas de la huerta. De la Concepción nos ha quedado una pintura en la cúpula de la Iglesia.

        Cualquier fiesta que se celebraba era orga­nizada por unos mayordomos. Estos se encargaban de recaudar los fondos necesarios para sufragar los gastos ocasionados. Eran elegidos anualmente por personas devotas y el acto de la elección estaba revestido de cierta solemnidad. Queda reflejado lo anterior en el acta de elección de mayordomos de la Virgen de las Animas en 1781: "se haga elección de los Mayordomos para las festividades de la Natividad de Nuestra Señora y de las Animas Benditas como anualmente se practica por costumbre en este pueblo de tiempo inmemorial, como también lo es el acompañarlos desde la casa donde se juntan la Villa y Clero con repiquete de campanas".

        De todas las fiestas celebradas durante el año, el Ayuntamiento costeaba mediante sus caudales de propios ("Yerbas y alcabalas") las palmas de Domingo de Ramos, la cera del día de la Candelaria y las fiestas patronales. Refiriéndonos concretamente al año 1777, las palmas costaron 24 reales, la cera de la Candelaria 45 reales y las Fiestas 340 reales.

        Para darnos una idea del alcance de estas cantidades haremos dos consideraciones: Los gastos de las fiestas patronales suponían aproxi­madamente una décima parte de la recaudación total de "propios"; el jornal de un hombre ese mismo año reparando la presa del Menjú era de unos 5 reales diarios.

        Los 340 reales gastados en las Fiestas iban destinados a pagar un predicador que venía de fuera, vísperas, Misa, procesión y pólvora ("morteretes y covetones"). De esto podemos inferir que para un abaranero del s. XVIII las fiestas consistían aparte de una comida extraordinaria y un cambio del atuendo diario, en asistir a ciertos actos religiosos. Lo último dio lugar al documento que transcribimos a continuación literalmente:

        Auto: "En la villa de Abarán a ocho de Septiembre de mil setecientos ochenta y uno, los señores Joaquín Molina Gómez y Joseph Gómez Ruiz, alcaldes ordinarios de ella; DIXERON que experimentando la falta de algunos conzejales que voluntariamente no concurren con la Villa en las funciones de Yglesía y en los días solemnes en que todos tenemos obligación y más bien debemos de estar tanto por la deboción Christiana que debemos acreditar quanto por que el pueblo amanera ymitación haga lo mismo y se solemnizan las fiestas como es devida en obsequio de Dios nuestro Señor, su vendita Madre nuestra Señora y demás Santos a quien se dirijen tales cultos, han dispuesto prevenir se les haga notorio a todos los Conzejales que precisamente han de dejar sus ocupaciones que no deben tener en tales días, y asistir con el cuerpo de Villa a las funziones de Yglesia y Prozesiones no teniendo precusa ausencia Enfermedad, y otros justos impedimentos que les disculpen; Ymponiendo como lo impongo la multa de una libra de zera a el que contrabenga y facultad al señor Cura de esta Parroquial para que la exhija y perciba para culto de la fiesta que se zelebrare en el día que falte o falten entendiendose este Providencia con nosotros mismos con los Rexidores, Procurador Síndico, diputados de Abastos y personero del público, Escribano, Mayordomos, Alguacil y demás que tienen puesto, vela y palma con la villa, lo que se les haga saver en la tarde de este día, quedando citados para la funzión de mañana en que se zelebra la fiesta votiba de las Animas Benditas, y lo mismo los maiordomos de esta fiesta y demás que en adelante sean vajo la misma pena. Y para que no se duden los días en que princi­palmente se debe asistir se haze la espresión siguiente:

        En el de la Zircunzisión del Señor —la Adorazión de los Santos Reyes— en el de la Combersión de San Pablo — en el de la Purificación de Nuestra Señora, fiesta de Carnestolendad y miércoles de zeniza, en todos los sermones de Cuaresma, bien que en los de noche quedaran algunos conzejales con el cargo de zelar el pueblo por turno, y especialmente se ha de asistir a los sagrados oficios de Semana Santa y Pascuas de todo el año - Prozesión de San Marcos, Ymbenzión de la Santa Cruz y Letanías — el día de la Santísima Trinidad y el del Corpus Christi — San Juan, San Pedro y Santiago - en el de la Asumpzión de Nuestra Señora — la de San Cosme y San Damián — el de Nuestra Señora de Rosario — fiesta de Todos los Santos, el de San Martín Patrono y en el de Nuestra Señora de la Concepción. Y también en alguna otra fiesta extraordinaria que se zelebre, siendo zitados por el portero de esta Villa para estas, y asimismo se ha de asistir a la funzión de la publicación de la Bula de la Santa Cruzada; Y con mejor acuerdo se manda que el destino de la zera ha de ser para las Rogativas que se hagan por las nezesidades particulares. Y lo firmaron; de que yo el escribano doy fe".

JOSÉ MOLINA TEMPLADO
Programa de festejos de 1979