Indice:

Orígenes del alfabeto

Alfabeto Braille

Etimología de algunas palabras

Reglas de ortografía

Forma correcta de escribir los números

Vicios de la lengua

Anagramas, palíndromos, retruécanos...

Frases hechas, dichos

Refranes

 

Artículos sobre el español 

¡Aprenda spanglish en un santiamén!

Un nuevo lenguaje técnico: el español en la Internet

El idioma español en Filipinas

El castellano del siglo XV vive aún

Sobre el uso inadecuado de la palabra virtual

 

Animación a la lectura

Juan y las semillas mágicas (con imágenes animadas)

Los tres cerditos (con imágenes animadas)

Cuento de cumpleaños (con imágenes animadas)

El gato con botas (animación flash)

Caperucita roja

La cenicienta

 

Orígenes del alfabeto

 


    

En un sistema de escritura pictográfico cada símbolo representa un objeto o idea. Por ejemplo, el primer símbolo de la izquierda representaría el sol, y el segundo un par de dados. Un avance considerable se produce cuando los símbolos pasan a representar sonidos en lugar de objetos (escritura fonética). Los símbolos de la izquierda pueden interpretarse entonces como la palabra soldados. No se necesita un nuevo símbolo para escribir una nueva palabra, sino que nos servimos de otros ya existentes. El máximo refinamiento de esta idea da lugar a los alfabetos, con los que puede escribirse cualquier palabra de la lengua utilizando una pequeña cantidad de símbolos (un total de 27 en castellano)

 

        El foco geográfico donde encontramos las formas más antiguas de escritura es Mesopotamia (sumerios y acadios), donde se utilizó la escritura cuneiforme a finales del IV milenio a.C. Originalmente fue de tipo pictográfico y se realizaba sobre arcilla blanda que más tarde era cocida.  Durante siglos fue evolucionando llegando a ser un sistema silábico cuyos signos eran una especie de "cuñas", de donde procede el término cuneiforme. Existieron otros sistemas de tipo pictográfico e ideográfico, como los jeroglíficos egipcios, los símbolos chinos y los pictogramas mayas.


Escritura cuneiforme sumeria del siglo VII a.C.
"nabu-ku-du-ur-ri-usur LUGAL KA.DINGIR.RA/ za-ni-in e-sag-il u e-zi-da/ IBILA a-sa-re-du/ 
sa nabu-IBIL.A-URU LUGAL KA.DINGIR.RA"
"Nabu-kudurri-usur sar Babili/ zanin Esgila u Ezid/ aplu asaredu/ sa Nabu-apla-usur sar Babili"

"Nabucodonosor rey de Babilonia / protector de Esagila y Ezida / primogénito / de Nabopolasar rey de Babilonia"

 

        Algunos de estos sistemas de escritura evolucionaron hacia alfabetos como el que utilizamos para escribir en España e Hispanoamérica. Todas las palabras se obtienen en este caso combinando 27 símbolos. Un ejemplo de como los pictogramas han dado lugar a los caracteres alfabéticos actuales, lo encontramos en los símbolos del semítico temprano que derivaron entre otros en el alfabeto semítico septentrional, considerado como el primer alfabeto de la historia (hacia 1600 a.C.). De él derivaron a su vez los alfabetos hebreo, árabe y fenicio. Otra de las lenguas que derivó del semítico es el arameo, de enorme importancia porque sirvió de base a otros alfabetos semíticos y no semíticos que se utilizan en Asia occidental. El grupo no semítico del arameo ha derivado en los alfabetos que se utilizan en la India.

 

El símbolo de la izquierda era utilizado para representar el agua en semítico y se pronunciaba "mem". En fenicio ya no es un pictograma, sino una letra pero su nombre sigue siendo "mem". Este signo fue el que dio lugar a la "mi" griega y a nuestra "m" actual. Obsérvese que en él se funden la forma del agua (olas) y el sonido que representa al agua (mem)

 


Alfabeto fenicio de 19 letras que fue adoptado por los griegos en el 800 a.C.
aleph, beth, gimel, daleth, he, zayin, cheth, teth, yod, kaph, lamed, mem, nun, sameth, ayin, pe, resh, shin y tau

 

        De los alfabetos mencionados antes, el que más nos interesa es el fenicio. Consta de 22 consonantes y no tiene vocales (los sonidos vocálicos se sobreentienden por el contexto). Sin duda, la actividad comercial de los fenicios influyó decisivamente en la difusión de este alfabeto. Uno de los pueblos con los que mantenían relaciones comerciales fue Grecia. Los griegos vieron pronto la ventaja de este sistema de escritura y lo fueron introduciendo de forma paulatina. Para ello se vieron obligados a hacer algunos cambios, como cambiar algunas consonantes por vocales y tomar letras del arameo para crear otras vocales. Después del año 500 a.C. el griego ya se escribía de izquierda a derecha. Su alfabeto se difundió por todo el mundo mediterráneo y de él surgen otras escrituras como la etrusca, osca, umbra y romana. Como consecuencia de las conquistas del pueblo romano y de la difusión del latín, su alfabeto se convirtió en el básico de todas las lenguas europeas occidentales.

La primera letra del alfabeto fenicio es alph que significa buey. Puede verse en la figura como el símbolo recuerda a una cabeza de buey contemplada desde arriba. En principio era una consonante que los griegos transformaron en la vocal alpha, precursora de nuestra letra A. Obsérvese que la letra ha experimentado un giro de 90º, debido quizás al cambio de sentido en la escritura (de izquierda a derecha en el griego y en el latín)

 

        Explicaremos a continuación con un poco más de detalle el nacimiento del alfabeto griego... 

(continuará)

 

 

Origen de las palabras

        El léxico español está formado mayoritariamente por las palabras procedentes del latín. El porcentaje de palabras de procedencia latina se estima en un 73%. Esta base latina se ha ido enriqueciendo con otras palabras procedentes de lenguas con las que ha estado en contacto a las que llamamos préstamos léxicos. Unos se fueron incorporando al latín, desde donde han sufrido los mismos cambios que cualquier otra palabra latina. Por ello, son difíciles de reconocer. Se trata fundamentalmente de voces prerromanas y germanismos. Otros se incorporaron ya al naciente castellano, como los arabismos. Otros, finalmente, son de incorporación más o menos reciente.

Voces prerromanas.
        En la Península, antes de la Romanización coexistían numerosos idiomas: lenguas celtas, iberas, turdetanas, etc. Los romanos lograron la uniformidad lingüística al imponer el latín como lengua común. Sólo un territorio permaneció aislado y su idioma subsistió y ha llegado hasta hoy: el vascuence o euskera.
        De esas lenguas, mal conocidas casi todas ellas (el ibero se ha llegado a leer), se conservan aún unas cuantas palabras. En efecto, son voces prerromanas: arroyo, balsa, barro, braga, cabaña, camino, camisa, carpintero, carrasca, cerveza, charca, conejo, lanza, losa, páramo, perro, salmón, vega,

Germanismos.
    Los germanos, procedentes de Centro Europa, invadieron la Península Ibérica en el siglo V. Para combatir a estas tribus invasoras (suevos, vándalos, alanos), los romanos se aliaron con otro pueblo germánico, el de los visigodos, que acabaron imponiendo su poder militar. Sin embargo, como su número era escaso, adoptaron la lengua de los vencidos: el latín, en donde introdujeron algunas palabras germánicas o germanismos, referidas principalmente al campo bélico: adrede, agasajar, aspa, ataviar, bandera, bandido, brotar, dardo, escarnecer, escatimar, espía, espuela, esquila, estaca, falda, feudo, galardón, gana, ganar, ganso, guadaña, guante, guardar, guerra, guiar, jabón, orgullo, parra, rico, rapar, ropa, rueca, sala, tapa, toalla, triscar, ufano, yelmo.
    Hay también antropónimos (nombres propios de persona) germánicos: Alberto, Álvaro, Fernando, Rodrigo, Rosendo, Argimiro, Elvira, Gonzalo, Alfonso, etc.

Arabismos.

        El reino visigodo no llegó a consolidarse, y le fue imposible contener a los árabes, que en 711 iniciaron la conquista de la Península, empresa que realizaron en menos de siete años. Sólo les resistieron algunos reductos cristianos, al norte, que habrían de constituirse, con los siglos, en pujantes reinos capaces de expulsar a los invasores del territorio. Pero esta tarea de Reconquista no acabó hasta 1492, con la ocupación del reino de Granada por los Reyes Católicos. Los árabes, poseedores entonces de una cultura superior a la de los europeos, legaron al castellano, que se iba formando por entonces, más de cuatro mil palabras (un 17% del léxico); he aquí algunos arabismos, correspondientes a diversas áreas léxicas.

  1. Organización administrativa: alcalde, alguacil, albacea.

  2. Organización y táctica militar: adalid, alarde, alfanje, alférez, jinete, rebato.

  3. Vida comercial: almacén, almoneda, aduana, tarifa, arancel, alhóndiga.

  4. Tejidos y prendas: alfombra, almohada, albornoz, zaragüelles.

  5. Términos de química y droga: álcali, alquimia, alambique, alcohol, azufre, talco, alcanfor, solimán.

  6. Términos matemáticos: álgebra, algoritmo, cero, cifra, guarismo.

  7. Artesanía: tarima, taracea, alhaja, abalorio, ajorca, taza, jarra.

  8. Albañilería: albañil, alcoba, azotea, tabique, alféizar, azulejo, alcantarilla, zaguán.

  9. Agricultura: arroz, alfalfa, azúcar, azafrán, berenjena, zanahoria, sandía, algarroba, alcachofa, alubia, aceituna, algodón, albérchigo, acequia, zanja, noria, limón, naranja.

        Otras palabras procedentes del árabe: algarabía, alacena, taza, jarra, jabalí, almazara, maquila, atalaya, alhelí, almohada, azahar, azogue, azucena, hazaña, jarabe, laúd, tambor...
      

Galicismos
        Las voces procedentes del francés (galicismos) se han incorporado abundantemente al castellano en dos épocas, la Edad Media y el siglo XVIII.
        En la Edad Media, y a través del Camino de Santiago, se incorporaron muchos galicismos: adobo, afán, alemán, batalla, barón (título), bastón, ciprés, cobarde, coraje, doncel, hereje, pincel, escote, estaca, galope, jamás, jamón, joya, ligero, manjar, mantel, percha, pincel, salvaje, tacha,
        En el Siglo XVIII, con la llegada de una nueva dinastía reinante, los Borbones (de origen francés), se incorporan palabras como báscula, bayoneta, brigada, brillar, bufanda, cadete, catastro, chocar, detalle, gabinete, espectador, espectro, fantasear, funcionario, lingote, metralla, petimetre, plegarse a las circunstancias, poner en ridículo...

        Otras palabras procedentes del francés: garaje, pantalón, cobarde, estaca, monja, fraile, monseñor, botella, homenaje, duque, bachiller, maleta, moda, parque, billete, chaqueta, pantalón, bricolaje...

Americanismos
       
Así como el latín llegó a la península ibérica a través de una conquista, lo mismo ocurrió con la llegada del castellano a América. Los españoles impusieron su lengua –el castellano– sobre los idiomas de los distintos pueblos amerindios. Al mismo tiempo el castellano fue incorporando palabras de estos idiomas como azteca, cacahuete, cacao, cacique, café, caucho, canoa, chocolate, hule, huracán, inca, jauja, jícara, loro, maíz, maya, patata, piragua, piraña, tiburón, tabaco, tiza, tomate...

Anglicismos
        El mundo anglosajón domina hoy. Desde esa situación de privilegio ha impuesto su lengua a otros muchos pueblos. Y ha dado innumerables préstamos desde en todo el siglo XX: apartamento, bar, bistec, cheque, champú, club, córner, fútbol, güisqui, pijama, ponche, tenis, túnel, vagón, yate.

Italianismos
        Los préstamos italianos se introducen principalmente en los siglos XVI y XVII, época de esplendor de la cultura italiana. Son palabras como aguantar, apoyar, arsenal, asalto, balcón, bazofia, bicoca, bisoño, bizarro, cabriola, campeón, capricho, carnaval, centinela, cuarteto, embestir, escopeta, folleto, fragata, mostacho, novela, piano, piloto, soneto, sotana, terraza...

Lusismos
       
Son los préstamos del portugués, favorecidos por la proximidad geográfica. Tenemos entre otros banda, bandeja, biombo, brincar, buzo, caramelo, carambola, catre, mejillón, mermelada, ostra, pleamar, virar...(fetiche)

Galleguismos
  
     Del gallego, achantarse, alguien, arisco, chubasco, macho, morriña, payo, vigía...

Catalanismos
  
     Del catalán, anguila, anís, armatoste, bandolero, barraca, butifarra, capicúa, cartel, entremés, faena, forastero, grúa, paella, nao, seo, ...

Vasquismos
  
     Del vasco, aquelarre, ascua, boina, cencerro, chabola, chaparro, (izquierda), pizarra, zamarra...

Hay algunos préstamos de idiomas bastante lejanos al nuestro, como por ejemplo robot (del checo, robota, siervo), babor, estribor (del holandés),  vodka, zar,  (del ruso), vudú (voz africana, espíritu), esquimal (algonquino, voz de los indios canadienses), mazurca (del polaco), quimono (del japonés), cábala (del hebreo), iglú (inuktitut, voz esquimal), canguro (voz australiana), parchís (indostánico), ** quiosco (del túrco), ** charol (del chino), sauna (del finlandés), tabú (del polinesio)...

 

        Hoy (año 2005) el castellano es la tercera lengua más hablada en el mundo, con unos 300 millones de hablantes, después del chino (1.000 millones) y el inglés (400 millones). Nuestra lengua sigue expandiéndose; es el segundo idioma en los Estados Unidos, país que cuenta con varias cadenas de radio y televisión que emiten en castellano. Y es la lengua que más se estudia como idioma extranjero en Europa.

 


Página principal

ecoestadistica.com